5 hombres de casi 30, varios con antecedentes penales, empujan a una adolescente de 18 ebria en un portal. La violan por todos lados (y sin preservativo) e incluso le roban el celular. A la chica la dejan llorando, y sin teléfono para que no pueda comunicarse.

HORRIBLE

Graban videos para compartir en su chat grupal llamado La Manada, donde se rien sobre llevar burundanga para violar y planeaban abiertamente buscar “una gorda para follar entre todos”. Se descubre que no es la primera víctima gracias sus mismos chats cargados de relatos y hasta videos de una chica completamente inconsciente que abusan sin pena.

ESPANTOSO

Dos de de los sujetos eran del cuerpo de seguridad de España, uno militar y otro guardia civil. Dos personas que se suponen hacen cumplir la ley y nos protejen, que tienen el poder de imponer su voluntad y de andar armados. Dos personas que en su tiempo libre hablan libremente de violar chicas ebrias, las violaban, y hasta lo graban de recuerdo.

WTF? DE POR VIDA DEBERÍAN IR PRESOS.

Pero según la sentencia de los jueces no fue tan grave. Fue abuso, mas no violación.

La pena que pedía el fiscal de 22 años fue reducida a más de la mitad. En 7 años a #lamanadadevioladores la podremos encontrar de nuevo en San Fermín.

¿TÚ ME ESTÁS JODIENDO? ¿QUÉ MÁS EVIDENCIA NECESITABAS?

Los jueces se negaron a aceptar los chats, es decir las mismas confesiones de los violadores y videos de su otro crimen grabado contra  uno chica inconsciente, como evidencia del caso.

Además, dicen  que no hubo intimidación, a pesar de la chica ser jalada a la fuerza, que le taparon la boca, que estaba rodeada de 5 hombres del doble de su tamaño, completamente ebria, sin consentir, paralizada y en shock, ella no fue “intimidada”. Parece que piensan que entrar en shock, quedarse muda, aterrada, paralizada, llorar, es dar consentimiento. Ella tenía que golpear y patalear, correr el riesgo de que la maten, que la desfiguren, que la golpeen, para que la consideren violada. Ahora son ellos los que deciden como actua una mujer aterrorizada.

INDIGNACIÓN TOTAL.

La cultura de violación sigue viva y bien en los juzgados y en las calles de España. Pero la lucha sigue, y nosotras tenemos una manada cada vez más grande.

Para C, solo queda decir: Yo sí te creo. Miles de millones de mujeres y hombres de todo el mundo escuchamos tu relato y también pedimos justicia en tu nombre.