Me encanta vivir en la Ciudad de México porque puedo ser observadora de la forma en la que tantas personas, con los pequeños universos que las componen, se intersectan abriendo la posibilidad a un diálogo diverso. Quizás no todxs quieran escuchar, pero soy testigo de que las preguntas se están haciendo por ahí, fuertes y claras.

Al dudar abrimos la puerta a una nueva forma de pensar-nos. Muchas veces esas preguntas aparecen cuando se instala una nueva idea en nuestra mente: eso me pasó hace unos días cuando visité la exposición Teléfono Descompuesto y me adentré en un mundo “infantil” con tamagotchis gigantes, Barbies remixeadas con otros juguetes, monstruxs psicodélicxs; en un imaginario donde el género y los roles brillaban hermosamente por su ausencia.

Esta exposición busca replantear las ideas que tenemos con respecto de la niñez, ya que vivimos en “una sociedad que irónicamente no llega a comprender a lxs infantes y crea el concepto de niñez como una construcción cultural idealizada sin una naturaleza orgánica” presente en el discurso, como exponen Fernanda Osorio y Claudia Ailed Pérez, curadoras de la muestra de arte.

Las artistas que materializaron este espacio son Lila Pesadilla y Ranchito. Les comparto sus semblanzas para que ellas mismas se presenten ante quienes leen esta nota:

Lila Pesadilla (Ilse Fernanda Monroy Sarmiento), Artista Visual multidisciplinaria:

Mi proceso creativo parte de la exploración personal a través de mecanismos como “el juego”, de historias que me dan vida y que también me sirven para enfrentar mis miedos, de elementos cotidianos que utilizo como una oportunidad para crear posibilidades infinitas, de ir a los tianguis o al centro de la CDMX y observar tantas texturas y colores. La ficción está mezclada con elementos de lugares, frases o situaciones que me han marcado en la vida de alguna forma desde la infancia hasta ahora como son las fiestas, las manualidades, las caricaturas.

Mis referentes más cercanos son mis abuelitxs, quienes han provocado en mí una predilección por la estética kitsch, la ropa cómoda de colores llamativos y los adornos. Me interesan todos esos elementos de la cultura popular en donde se ven reflejados nuestros deseos y preocupaciones, lx artificial. Me gusta construir personajes y representarlos a través de distintos medios como el collage digital y la realización de vestuarios con materiales pocos o muy convencionales: me emociona hacer algo que las personas podrán usar, la vestimenta y accesories como amuletos de poder que activamos al utilizar.

Los dibujos, la cerámica, el bordado, video y fotografía también son medios que me gusta explorar, es dependiendo el tema que quiera abordar busco el medio que me permite expresarlo de la mejor manera. Mi temática más reciente va ligada a la estética de las fiestas de cumpleaños: encaje, dulces, globos, el sentimiento de entusiasmo ante algo efímero y la tristeza cuando se está terminando.

Ranchito:

Hola, acá Ranchito, artista transdisciplinaria, chacharera y detective de magia en CDMX, vivo y respiro por la fantasía, mi proyecto funciona como un sistema de entropía multidisciplinaria que parte del juego para resignificar pasiones de la infancia; mediante pintura, performance, video, indumentaria y una buena dosis de ficción, representó mi viaje del héroe.

Como tode niñe me obsesiono con personajes, objetos y lugares que se ven representados en mi obra, mis principales referentes son todos esos tianguis, caricaturas, juguetes, historias o amigues que han atravesado mi existencia; Es así cómo se construye este mundo ecléctico, en el cual pueden convivir Bob esponja y la Virgen de Guadalupe peleando en un mismo equipo, saliendo a hacer la guerra.

A través de procesos de empatía para conmigo y les otres construyo vestuarios-armadura, que en conjunción con la cuerpa actúan como objeto de discurso. Es así como en una absoluta resistencia al ambiente hostil de la vida adulta, me regocijo en mi ser infantililoide, tomándome el juego muy en serio.

Fernanda y Claudia explican que esta exhibición es “unx manifiestx vivx donde se resignifica “el arte y la infancia” en donde se abrazan y tiende un vínculo kitsch. Creamos desde la necesidad, espacios dirigidos y abiertos al disfrute artístico de lxs infantes”. Y qué bonito que una expo pensada en lxs niñxs, también fomente la conexión con nuestro niñx internx, porque inevitablemente sale a jugar un rato. 

En los días posteriores a mi visita estuve reflexionando sobre las infancias y los signos y símbolos que moldearon mi niñez. Sentí que mi niña interna se deleitó ante las posibilidades planteadas en este espacio fuera de la norma.

En fin, si tienen la oportunidad les recomiendo pasar a ver esta exposición en la galería Espacio Arterial de la Universidad de la Comunicación. Permanecerá en exhibición hasta el 6 de noviembre. Y, si no tienen chance de ir, echen un ojo a las redes de quienes hicieron posible repensarnos desde estas posibilidades en medio de una pandemia. 😉

Galería Espacio Arterial: @espacioarterial

Ranchito: @ranchi.to

Lila Pesadilla: @lilapesadilla 

Fernanda Osorio: @mfffov

Claudia Ailed Pérez: @lo_grotesco_