Como feministas, somos activistas por la equidad de derechos entre seres humanos, por la igualdad de oportunidades, por el respeto, por la libertad de decidir sobre nuestras vidas y cuerpos, por el derecho a vivir una vida libre de violencia.
Recientemente vi esta publicación donde se solicitaba a los lectores votar a favor o en contra de la esterilización forzada por discapacidad mental, a causa de una nueva norma avalada por la Corte Constitucional de Colombia en la que se autoriza que personas con síndrome de Down sean sometidas a estos procedimientos.
No hace mucho, mi amiga Ester y yo estábamos paseando por una de las calles principales de nuestra ciudad, Madrid, cuando de pronto vimos un grupo de personas paradas frente a un hombre en situación de calle que había colocado en la acera varios carteles. Nos acercamos y los leímos.
En un mundo donde día a día se aplaude y reivindica la exposición de piel, en cualquiera de sus formas, resulta insólito que se critique a las madres por dar pecho en público. Vallas publicitarias, comerciales, revistas, etc., muestran mujeres en bikini, ropa interior, minifaldas y pequeños atuendos y esto no resulta sorpresa para nadie; […]
Como feminista, una de las oportunidades más interesantes que se me presentan para observar los efectos de nuestra cultura patriarcal es mi profesión. Y no, ésta no tiene nada que ver con cuestiones de género.
Alrededor del mundo la práctica de la maternidad subrogada, mejor conocida como vientre de alquiler, es bastante común. La legislación al respecto varia, en casi la totalidad de América Latina no hay legislación que la sustente, pero tampoco es ilegal, lo que deja un vacío legal.
El pasado 10 de Abril dos amigas fueron atacadas dentro de su habitación en el hotel TerraBambú ubicado en Mindo, Ecuador. Así lo relató una de las víctimas, Patricia Molina, quien después de recuperarse un poco decidió hacer público el suceso en sus redes sociales.