Las películas, así como la televisión en general, son espacios de propagación de la cultura en la que se encuentran insertas. Los estereotipos, los comportamientos, las normas sociales, todos ellos son objeto de difusión de los medios hacia la población.
Sus vecinos la encontraron en plena calle, tirada sobre una acera, llena de sangre, golpeada, inconsciente. Así quedó Nabila Riffo, una chilena de 28 años y madre de cuatro, después de que su pareja la atacara de la manera más violenta que alguien pueda imaginar.
Como feministas, somos activistas por la equidad de derechos entre seres humanos, por la igualdad de oportunidades, por el respeto, por la libertad de decidir sobre nuestras vidas y cuerpos, por el derecho a vivir una vida libre de violencia.
Recientemente vi esta publicación donde se solicitaba a los lectores votar a favor o en contra de la esterilización forzada por discapacidad mental, a causa de una nueva norma avalada por la Corte Constitucional de Colombia en la que se autoriza que personas con síndrome de Down sean sometidas a estos procedimientos.
Supongo que ya todo el mundo está enterado del drama que está ocurriendo con la presidencia de Brasil. Algunos lo llaman justicia, otros un golpe de estado, yo la verdad no tengo idea así que mejor no opino.
Con esa insólita e indignamente noticia me encontré el día de ayer. Y es que el parlamento peruano está discutiendo un Nuevo Código Penal que establece que las mujeres que sean violadas, acaben embarazadas y decidan abortar, serán condenadas con 50 jornadas de servicio comunitario.
No hace mucho, mi amiga Ester y yo estábamos paseando por una de las calles principales de nuestra ciudad, Madrid, cuando de pronto vimos un grupo de personas paradas frente a un hombre en situación de calle que había colocado en la acera varios carteles. Nos acercamos y los leímos.
En un mundo donde día a día se aplaude y reivindica la exposición de piel, en cualquiera de sus formas, resulta insólito que se critique a las madres por dar pecho en público. Vallas publicitarias, comerciales, revistas, etc., muestran mujeres en bikini, ropa interior, minifaldas y pequeños atuendos y esto no resulta sorpresa para nadie; […]
Como feminista, una de las oportunidades más interesantes que se me presentan para observar los efectos de nuestra cultura patriarcal es mi profesión. Y no, ésta no tiene nada que ver con cuestiones de género.